El Servicio de Administración Tributaria puso en marcha el Programa de Regularización Fiscal 2026, una alternativa que puede resultar importante para personas físicas y empresas que mantienen adeudos con el fisco y buscan ponerse al corriente.
Uno de los aspectos más atractivos es que el esquema contempla la posibilidad de obtener una disminución de hasta 100% en multas, recargos y gastos de ejecución, dependiendo de la situación fiscal y del cumplimiento de los requisitos correspondientes.
El programa está dirigido a contribuyentes cuyos ingresos totales durante el ejercicio fiscal 2024 no hayan excedido los 300 millones de pesos.
Otro punto relevante es la facilidad para regularizarse. Los contribuyentes pueden autodeterminarse y aplicar el estímulo directamente en sus declaraciones cuando corresponda. Además, tratándose de créditos fiscales con cantidades pendientes de pago, existe la posibilidad de cubrirlas hasta en seis parcialidades, lo que representa una opción para quienes no cuentan con liquidez suficiente para realizar el pago completo de manera inmediata.
El trámite puede iniciarse por internet mediante el Portal del SAT. El contribuyente debe ingresar a Mi Portal con su RFC y Contraseña, enviar un escrito libre, esperar la respuesta de la autoridad y posteriormente realizar los pagos dentro de los plazos establecidos. También existe la posibilidad de recibir atención de manera presencial en las oficinas del SAT.
El SAT sale a buscar al contribuyente
Paralelamente, durante 2026 el SAT está reforzando su estrategia de Oficina Móvil, con cobertura en las 32 entidades federativas.
La idea es sencilla: acercar los servicios tributarios a lugares donde los ciudadanos tienen mayores dificultades para trasladarse hasta una oficina permanente.
A través de estas unidades móviles se pueden realizar trámites como la inscripción de personas físicas al RFC; inscripción, renovación y revocación de la e.firma; generación e impresión de la Constancia de Situación Fiscal, además de recibir asesoría y orientación personalizada.
La combinación de ambos programas manda un mensaje interesante: por un lado, la autoridad fiscal mantiene su obligación de recaudar y exigir el cumplimiento de las obligaciones tributarias; pero, por otro, está ofreciendo mecanismos para facilitar que quienes tienen adeudos puedan regresar a la regularidad.
Para los contribuyentes que arrastran multas, recargos o créditos fiscales, 2026 puede representar una ventana importante para revisar su situación antes de que los adeudos continúen creciendo.
La recomendación es no esperar a recibir un nuevo requerimiento. Quien considere que puede beneficiarse del programa debe revisar su caso particular directamente ante el SAT y confirmar que cumple con todos los requisitos.
Porque en materia fiscal hay una realidad que difícilmente cambia: un problema atendido a tiempo suele resultar mucho menos costoso que un adeudo ignorado durante años.