El peso estuvo presionado por el desmantelamiento de posiciones de carry trade ante la expectativa de una nueva alza de tasas de la Reserva Federal.
El peso mexicano continuó depreciándose frente al dólar en operaciones electrónicas en la apertura de mercados asiáticos, alcanzando las 18.7561 unidades, una depreciación de 0.45%, respecto al cierre del Banco de México (Banxico).
El miércoles, la divisa se depreció 1.32%, alcanzando las 18.6714 unidades por billete verde. Esta fuerte caída situó al peso en su peor nivel en más de un año, registrando cotizaciones que no se veían desde el 5 de septiembre de 2025, cuando cerró en 18.7143 pesos.