La Secretaría trata de sortear el golpe a su imagen anunciando que el lunes nombrará al sustituto del funcionario
Marx Arriaga lleva dos días atrincherado en su cargo de la Secretaría de Educación. Desde el viernes por la tarde, cuando fue anunciado su despido como responsable de libros de texto, el funcionario ha montado un zafarrancho en su oficina, desde donde retransmite por sus redes los motivos, un tanto contradictorios, por los que se niega a abandonar el puesto. Por un lado, dice que “no se trata de una visión narcisista de aferrarse al cargo”, sino más bien de defender “los principios de la Nueva Escuela Mexicana”; pero a la vez dice que no se moverá de su silla en la Secretaría hasta que “le presenten un documento legal” que justifique su despido.
El sainete, que amenaza con seguir más allá del fin de semana, supone un golpe a la imagen de la Secretaría de Educación Pública (SEP), que no ha dado mucha más información, más allá de adelantar que el lunes nombrará al sustituto del funcionario. A Arriaga le persiguen las polémicas desde que fue nombrado en 2021 como titular de los Materiales Educativos de la SEP. En su trinchera de estos días, le acompaña un grupo de trabajadores de la Secretaría, sin que quede claro el número, organizados en los llamados Comités de Defensa de la Nueva Escuela Mexicana.