Los ataques aéreos han tenido como objetivo a las organizaciones responsables de reprimir las protestas y reprimir a los separatistas; los analistas dudan de que la estrategia funcione.
TEL AVIV—El ejército israelí está atacando al estado policial iraní que reprimió brutalmente las protestas y mató a miles de personas, con la esperanza de allanar el camino a una revuelta popular para derrocar al gobierno islámico.
Los ataques aéreos israelíes han tenido como objetivo a responsables de la seguridad interna, desde miembros de la fuerza paramilitar Basij hasta altos funcionarios de inteligencia, según informó el ejército israelí. También ha alcanzado a algunas agencias de seguridad interna, incluida la sede en Teherán del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, el poderoso grupo responsable de defender y perpetuar el régimen.