El presidente dio marcha atrás en su amenaza de atacar las centrales eléctricas iraníes tras una serie de conversaciones a puerta cerrada lideradas por intermediarios de Oriente Medio.
Los ministros de Asuntos Exteriores de Egipto, Turquía, Arabia Saudita y Pakistán se reunieron antes del amanecer del jueves en Riad para dialogar con el objetivo de encontrar una salida diplomática a la guerra en Irán.
Sin embargo, según funcionarios árabes que participaron en las conversaciones, existía un problema importante: encontrar un interlocutor en Irán con quien negociar. A principios de esa semana, Israel había asesinado al jefe de seguridad nacional de Irán, Ali Larijani, considerado un socio viable para dialogar con Occidente.