Según funcionarios del gobierno y del Congreso, la prisa del Pentágono por rearmar a sus fuerzas en Oriente Medio lo deja menos preparado para enfrentar a adversarios potenciales como Rusia y China.
Desde que comenzó la guerra con Irán a finales de febrero, Estados Unidos ha consumido alrededor de 1100 de sus misiles de crucero furtivos de largo alcance, diseñados para una guerra con China, una cifra cercana al total restante en su arsenal. El ejército ha disparado más de 1000 misiles de crucero Tomahawk, aproximadamente diez veces la cantidad que adquiere anualmente.
El Pentágono utilizó más de 1200 misiles interceptores Patriot en la guerra, a un costo superior a los 4 millones de dólares cada uno, y más de 1000 misiles terrestres Precision Strike y ATACMS, lo que ha dejado los inventarios en niveles preocupantemente bajos, según estimaciones internas del Departamento de Defensa y funcionarios del Congreso.
https://www.nytimes.com/2026/04/23/us/politics/iran-war-cost-military.html